martes, 7 de abril de 2009

* * * * *. Cronica De Un Amor .* * * * *

<< Uno de los dos tendrá que decir adiós. Adiós a los besos y los abrazos. Adiós a las tardes compartidas, a los momentos susceptibles de enamorar. Me cuesta ser yo la que te diga adiós, cielo de mis ojos, luz de mi vida. Pero en tu alma no hay lugar para un adiós, porque ni siquiera hay un rinconcito para un “te quiero”… te da igual que esto siga o no, sin continuidad… y a mi me pasan gaviotas por el corazón, que me lo picotean lentamente, y ya no se si esto que es amor me hace tan bien. Porque lo que en algun momento fue mágico, hoy es puro mundo y realidad. Se transformó en una rutina semanal, en un horario fijo, en un acto de fricción de los cuerpos, que no pasa de ser… solo eso. Mi humilde amor, tan humilde pero sincero, me lo tendré que llevar a otro lado. Cubrirlo con un pañuelo y refugiarlo en el bolsillo de mi alma… quizás llegue el descosido indicado para agujerearlo y colar una mano que lo robe y lo haga exclusivamente suyo. Pero por sobre todo, que aleje las gaviotas que picotean y que hacen sangrar el sentimiento. Realmente me están haciendo mal.
Esta es una crónica de amor para decirte hasta siempre, mi amor. Nunca habrá un final definitivo entre mi y vos, porque el lazo que aun me une a tu cintura es mas fuerte que el acero, y no se puede cortar, ni con el paso de los veleros, esos que llevan varios pasajeros, pero que terminan siendo solo eso, aves de paso que nada siembran, nada dejan. Pero vos, solcito, dejaste más en mi que estrellas en el universo, marcaste a fuego tus huellas sobre las mías, y es por eso que concluyo en que serás un eterno resplandor en mi mente con tu recuerdo (aunque intente disiparlo, con algun abanico de sorpresas).
Yo se que estarás bien. En realidad, es bastante osada mi afirmación, porque… de hecho estas mas que bien sin mi, o con mi en un lapso prudencial de ocho horas por mes. No será demasiado tiempo juntos, cielo? Pensar que en otro siglo no me dejabas ir de tu lado, me llevabas de tu brazo como llevas el corazón en el pecho. Así era para vos, y vos para mi. Algo inseparable, indispensable, inútil vivir sin eso, sin la poción que enajena los sentidos y los cubre de un sabor afrodisíaco. Fuiste mi príncipe azul, con el brillo de la espada en los ojos, esos que hoy me miran y de solo mirarme, me congelan. Tengo la penosa certeza de saber que ya no sientes mas por mi que lo que sientes por tu perro (y casi menos, porque yo se que ese lindo cachorrito azul despierta buena parte de tu ternura). Así que he decidido que me quites el collar y no me pasees más por los mismos senderos de la materia y la inercia. Ya es tiempo de tomar mi propio rumbo, y dejar atrás esta triste historia que en algun momento fue tan feliz. Porque… yo creo que la felicidad realmente es imposible…. La completa, claro. Uno puede ser feliz con las pequeñas cosas del dia, con saborear un chocolate o escuchar una canción. Pero también puede ser feliz constantemente, es un estado cotidiano de alegría y amor. Lo malo es que siempre tiene punto y aparte, porque dura solo lo que puede durar algo hermoso: apenas un suspiro. Es así como uno llega a la cúspide del amor, y luego, irremediablemente, tropieza y se precipita a un abismo insoslayable, oscuro e hiriente. Yo alcance esa felicidad suprema a tu lado, pero pise el palito y caí de cabeza en el asfalto. No hace falta decir como quede, pero no externamente, sino por dentro (Quebrada, quebrada).
Si me pintan un deseo, seria el pasado. Si me cumplen un sueño, seria tenerte. Son cositas poco pretenciosas, pero que a una persona como yo, con pequeñas ambiciones, la harían volar de alegría. Pero como se que no tengo alas, optare por resignarme a mi naturaleza humana y bípeda, y trazare nuevamente mi sendero, por el cual proseguirá mi vida. No seré una estrella ni una gran filosofa, pero al menos aprenderé lo que es amar y llorar por ese amor. Y algun dia vos también lo comprenderás, bien sea porque ames a alguien que no te ame, o por madurez, o por resignación a la soledad. En algun momento, todos nos cansamos de ser solo nosotros, y buscamos una sombra al lado de la cama, pero que sea mas que sombra, que nos mire, que nos toque, que nos bese, que nos ame. Y ahí entenderás. Igualmente no me busques, yo ya no estaré en la misma silla, en el mismo rincón. Seguramente ande divagando por aquí u por allá, muy lejos ya de tus encantos, aunque nada de eso signifique que te haya olvidado, que ya no sienta nada por tu personita.
Por hoy, la crónica se reduce a tinta, lágrimas y pañuelitos. Es apenas un indicio de lo que fuiste y sos para mi, apenas un boceto de esta febril locura de amor que hoy me quema la piel. No me quiero enroscar mas a tu recuerdo, aunque no puedo evitar llevarte impregnado en mi ser, tu perfume en mi nariz, tu sabor en mi boca, tu imagen en las pestañas. Nenito, sos tan de mi que ya no soy mi, y en algun momento yo estuve tan en vos que tampoco eras vos, pero eso es otro tema, creo que ya me dijiste ( y recordé) que no me amas y que te alcanza con ese pequeño recreo entre diurno de un dia a la semana. Un poco de amor barato y perfumado. Que poca cosa, eso que fue tan grande se redujo a una miseria, el poeta mas bohemio se hubiese ofendido ante tremendo fracaso. Porque vos, encanto, no tenes capacidad de amar, es una simple impresión que tenes un tiempo y que luego, ante la mínima discordia, se te esfuma, como agua entre los dedos. Eso no es amor, mi amor. Eso no es amar. Amar a otro es llevar en cada poro, en cada arteria, un pedacito suyo, un átomo, un cabello, una sonrisa. Amar es caminar entre rosas y gatear en la nieve. Es reír a carcajadas y llorar desconsoladamente. Yo se que alguien alguna vez me amo de esa forma, pero ese no fuiste vos. Dolorosa certeza. Pero al menos vos si sabrás que sí hubo una persona que vivió cada día de su vida por vos, y te amo, y te lloro, y te soñó por largas jornadas de estío. Pero no me tengas lastima, ni digas que no queres hacerme sufrir. La compasión es tu mejor arma, debajo de ese rostro angelical.
Toda esta gente sola, caminando bajo el sol de enero, y yo con el paraguas abierto. Acaso tomaran conocimiento de esta historia?? Mi crónica se hará plegaria y sonara también en sus oídos?? Bueno, mejor que suene y no que la vivan en carne propia. Ojalá sean felices, como yo lo seré algún día también, cuando la luna salga de día y el sol ilumine de noche. Mientras tanto, terminaré de destrozar mi corazón, con esta crónica de adiós. >>


Por: Mar. .. .

lunes, 23 de marzo de 2009

:::33 años del Proceso de Re-Desmembramiento Nacional:::


Escuchen:
nací bajo un terror maldito,
crecí bajo las botas de la represión.
Desde chico vi los tanques en las calles
y diferentes gorras saludando del balcón.-
Fueron malas condiciones para estudiar,
Fueron malas condiciones para confiar,
Fueron malas condiciones para amar,
Fueron malas condiciones, malas condiciones.-
Escuchen:
nací bajo un terror maldito,
crecí bajo la violencia y la agresión,
desde chico escuché las bombas reventar en la madrugada
y vi la sangre corriendo hasta el cordón.
- Fueron malas condiciones para trabajar,
Fueron malas condiciones para tocar
Fueron malas condiciones para pensar,
Fueron malas condiciones, malas condiciones.
- Solo Escuchen
Nací bajo un terror maldito,
Crecí rodeado de mentiras y corrupción,
Desde chico supe que la política era toda trucha
Y nuestra economía la inflación.
- Fueron malas condiciones para disfrutar,
Fueron malas condiciones para rockear,
Fueron malas condiciones para amar,
Fueron malas condiciones, malas condiciones."

Leon Gieco - Manal "Malas condiciones"

Y dentro de las malas condiciones, se gestó un mundo de maravilloso color, donde todo comenzaba a ser vida y energía, camino y esperanza, donde los sueños eran el barrilete de los grandes y la alegría de los chicos.
No faltaba más que esta Argentina, la patria de todos, fuera a florecer como un gran universo de ideas y libertad. Esas botas que resonaban, se enterraban en ríos de sangre, y esas boinas al viento cambiaron vida por terror.
Oh si, la tierra de espejos se nublaría y comenzaría el mundo de los gigantes armados, con la codicia en una mano y la metralleta en la otra. Malas condiciones para denunciar la injusticia de la marginación, el hambre de los pobres, la ostentación de los poderosos. Buenas condiciones para mentir, para subyugar, para llenar unos pocos bolsillos y vaciar al país.
Y por si fuera poco que lo económico se nos iba de las manos, el plan sistemático era erradicar “el cáncer social” que implicaba la militancia y el “usar el cerebro” para algo más que mirar la tele o ir al partido de fútbol. Malas condiciones para el poeta, para el periodista, para el abogado (ese que quería defender lo justo y denunciar lo desalmado), para el político (el de verdad, eh), para el filosofo, para el simple hombre que simpatizaba con discursos del Che Guevara o de Allende. “Estado de sitio permanente”, no se distraigan, puede que lo saquemos a dar un paseito, primero en Falcon, después una parada en el “campito” (ejemplo Esma, La Perla, El Olimpo), allí le haremos unas preguntitas (no se asuste si le baja electricidad por el cuerpo, son algunos problemitas que tenemos con las instalaciones), luego lo guardaremos unos días en las “capuchitas”, junto con otros como Ud. que también sacamos a pasear, y después, cuando ya no requiramos mas de sus conocimientos urbanos, lo subiremos a un avión y le daremos de probar una poción que realmente lo va a hacer sentir como en las nubes (mas allá de que realmente este en las nubes), y luego… bueno, Ud sabrá… se despertara en un paraíso acuático con olitas amarronadas, allá por el Tigre, o porque no también, el Río de la Plata…si es que tiene la desgracia de despertarse! O puede tener otra suerte, y en lugar de paseo en avión, lo arrojaremos a un pozo (cavado por Ud. Mismo, esa es la gracia) para que experimente las grandiosas propiedades del barro y el pedregullo. No se asuste si antes de caer siente un estampido a su espalda, y menos que menos, si siente que lo cubren con la misma tierra que Ud. excavo (la sesión requiere de una cobertura total de los cuerpos). Así pasearon cientos de personas desde 1976, grandes y chicos, mujeres y hombres, niños y embarazadas. El plan sistemático de tortura y desaparición incluía también un plan b de robo de bebes nacidos en los “campitos” o usurpados a sus familias en las rondas nocturnas de visita a los futuros “paseantes”. Tu nombre en una lista implicaba ser “boleta” a la brevedad.
En el medio de la muerte y la oscuridad, una luz enceguecedora se encendió en las veredas de Playa de Mayo. Pañuelos blancos, de esperanza, que circulaban en silencio alrededor de una ilusión y un conmovedor reclamo: aparición con vida de los hijos y nietos desaparecidos. La dictadura pudo callar muchas voces, ahogar muchos llantos, pero nunca pudo socavar la integridad de esas mujeres, de esas madres y abuelas que comenzaron su peregrinación, allá por el ’77, en la búsqueda de la verdad y de la vida. Todavía hoy dan lucha contra los fantasmas del pasado, y aun cansadas y apenadas, siguen en la misma senda de luz, con lo que lograron encontrar a muchos de sus nietos robados por la nefasta dictadura (o más fastuosamente, por el Proceso de Reorganización Nacional).
Ese proceso de re-troaccion de la dictadura se llevo por delante miles de vidas, miles de sueños, acabo con la industria nacional, reforzó la inflación, las deudas, sentó las bases de la marginación social y nos dejo un país aislado, destrozado, donde la brecha entre clases fue mas aguda que en ningún tiempo y la política apenas si fue un parapente para saltar al mundo de libertad que tanto se anhelaba.
Desde mi propia opinión personal, si bien hubo terrorismo de ambos lados, por parte de grupos políticos, y de los militares, creo que nada es mas cruel y mas condenable que el terrorismo de Estado, ese que surge de las mismas arcas del poder y que inunda todos y cada uno de los hilos del tejido social. Y eso es exactamente lo que ocurrió en los ’70, terrorismo indiscriminado y sistemático contra la población, legitimado por la violencia y el terror que infundían esas boinas al viento. También es de opinión personal que ese actuar asesino nos dejo varados en el medio de la nada, y el presente de hoy, tan brumoso y caótico, es consecuencia directa de los desmadres de la dictadura, tanto a nivel político-económico, como a nivel social. Porque esa persecución loca de las ideas acabo con la vida de numerosos seres valiosísimos para nuestra cultura, para nuestra educación. Nos dejo con hambre de conocimiento, con sed de igualdad y justicia. El plano axiológico se desplazo del lado de los conservadores y ricos que fueron protegidos por el aparato del terror, y como resultado directo, he aquí la época de la “globalización” y las telecomunicaciones, donde cada vez nos importa menos el otro y nos encerramos en nuestra propia lujuria y avaricia. Ay, si la juventud del ’70 nos viera a los jóvenes de hoy!! Si hay camino, no lo sabemos andar, y si hay ideas, no las podemos ver (aunque la mayoría no las quiera ver, y no les importe tampoco). Pido por favor, una setentizacion para salvar las mentes y el futuro!! Una revolución de la cabeza, y eso no implica violencia, ni palos ni armas, tan solo un repensar nuestras acciones, nuestros intereses. Sentarnos a observar la realidad, y de pronto darnos cuenta que lo crucial no es el jean de Kosiuko o la campera de moda, sino los hechos sociales que se desarrollan, el gobierno que nos ordena, el pobre que se sienta al lado mío en el colectivo, que no tiene ni casa ni zapatillas, pero le sobra hambre y agotamiento. Mirar y hacer, denunciar eso que falla, y pedir por aquello que falta. No tengamos miedo de pensar, las ideas no muerden ni lastiman. Al contrario. Nos potencian como personas, y más hondamente, como seres humanos. Poder sentir y ponerse en la piel del otro es la mejor cualidad de los hombres. Solo basta desarrollarla.
Hoy, 24 de marzo de 2009, a 33 años del comienzo de la idiotez, no demos vuelta la cara al pasado, y enfrentémoslo como tal, pues solo recordando lo sucedido podremos evitar los errores de ayer. No es un feriado más. Es el feriado por la vida y la memoria, por el recuerdo que el pueblo no puede ni debe olvidar jamás. Hoy somos todos Pallotino, somos todos las monjas francesas, somos esas jóvenes embarazadas torturadas en el “campito”, somos esos hombres picaneados con la radio en la nuca, somos todos los exiliados y los presos políticos, somos todos madres y abuelas, hijos y nietos. Somos la historia misma, hecha carne, en el, en vos, en mi. Y…parafraseando a Silvina Garre, solo me quedaría por decir que “si la historia la escriben los que ganan, eso quiere decir que hay otra historia”. “Inútil es matar, la muerte prueba que la vida existe”. Es tan simple como eso. Quien quiera oir, que oiga.


Por: Mar. . .

jueves, 12 de marzo de 2009

:::::Distintas clases de miradas y espejos:::::


Siempre que uno pasa frente al cristal plateado reflectivo, no puede evitar girar la cabeza y observar la imagen nitida y azul que se dibuja en su cuerpo. Es casi inconciente, medio instintivo, como si una voz detras del vidrio nos llamara en silencio, instandonos a la observacion. A veces ese instante de admiracion dura un suspiro, es apenas una mirada de reojo a la geografia corporal que nos desplaza. Otras veces, el suspiro se prolonga y puede convertirse en una respiracion larga y tendida, en donde los ojos se pierden entre las lineas del rostro, del cuello, de los brazos... La inspeccion se vuelve mas detallada, y de a ratos se asemeja a una prision en el espejo, una carcel q nosotros mismos fabricamos, que incluye puerta de ingreso y llave de salida.
Ese mundo-espejo encierra el brillo de las pupilas, congela las sonrisas y suaviza las tristezas. Es como una puerta abierta al mundo "yo", donde todo se ve, y todo se siente, todo se mueve y todo se agranda. Es el Narciso interno contradecido, que perdio un zapato en el umbral y espera que su sombra se lo regrese. Y asi abrazamos al Narciso-yo, lo besamos, lo alabamos, lo odiamos, lo consentimos. Asi abrazamos al amor de nuestro propio cuerpo, y lo tomamos prisionero, aunque sea por segundos, en la luz del maravilloso espejo.
Pero el Narciso-yo tarde o temprano necesitara su zapato, perdido en el umbral, y comprobara con asombro y congoja, que su sombra no se lo alcanzara jamas, bien porque esta muy ocupada contando billetes en la administracion, bien porque el mundo material la tiene demasiado abarrotada entre la cena y la reunion con el inspector. Entonces, se sentira solo, y pequeños espejos cristalinos y minusculos se desprenderan de su mirada.
Porque se abrazo a si mismo, y no lo abrazaron. Porque abrazo su propio amor, sin nadie que lo ame. Comprendera, angustiado. que se admiraba en el espejo equivocado. Y no por defectos materiales del artefacto reflectivo, ni por una aparente mala calidad de la lamina brillante. En realidad, la observacion de los mil suspiros debia recaer sobre otro tipo de espejo, uno que no refleja lo que queremos ver y lo que queremos sentir, sino que representa lo que verdaderamente somos y nos hace sentir. Un espejo que no se cuelga en la pared y esta fijo en su inmolacion estructural, sino que lo encontramos en cualquier parte del camino, aqui o alla, a derecha o izquierda, y que no admite errores ni grandelocuencias. Un espejo en el que mirar y que nos mira, en una mirada que ya no solo representa la nuestra sino tambien la suya propia. Una mirada con vida.
Ese extraño espejo viviente, en el que tanto cuesta acostumbrarnos a mirar, es el que Narciso-yo necesita para salvarse de si mismo, de su propia soledad. Y ya no estar pendiente de la propia geografia, para dar paso a la inspeccion de la geografia-alter, y reconocernos en ella, en sus definidas curvas, en sus distintos caminos. Porque "te amo" no se define con palabras sino con la refleccion en el ser amado. Porque el alma surca mas tranquilo los peñascos si hay un alguien detras del espejo, que lo resguarda de los picos filosos y lo abriga del frio de los vientos.
Ese alguien oculto solo puede llegar a encontrarse en un solo lugar: la mirada del otro.

Mar. .. .

jueves, 29 de enero de 2009


“Éste debe de ser el famoso bosque –se dijo Alicia pensativamente- donde las cosas no tienen nombre... Me pregunto qué va a ser del mío cuando esté allí. No me gustaría por nada perderlo, porque... porque con seguridad tendrían que ponerme otro nombre que, indudablemente, sería feo. Por otra parte, iba a resultar divertido tratar de encontrar a qué criatura le habían puesto mi viejo nombre... Sería como esos avisos que dicen, cuando alguien pierde un perro... “responde al nombre de Diana... Tiene collar de cobre”... Imagínense lo que sería llamar “Alicia” a cada cosa que se encuentra hasta que alguna de ellas “respondo”... Yo de ellas no respondería nunca...”
Así divagaba cuando llegó al bosque que parecía ser umbrío y fresco.
“Bueno, por lo menos es un consuelo –decía comenzando a caminar bajo los árboles-. Después de sufrir tanto calor, entrar en... en ¿qué?... –continuó sorprendida de no poder encontrar la palabra correspondiente.
“Me meteré bajo...bajo ¿qué?...bajo esto... (tocando con la mano el tronco de un árbol), ¿cómo diablos se llamará?... Estoy segura de que no tiene nombre... ¡Por cierto que yo no lo sé!”
Se detuvo por un momento en silencio... pensando... y de repente comenzó de nuevo sus elucubraciones... “Entonces, en realidad, aquello de perder mi nombre ha sucedido ¡después de todo!... Y ahora ¿quién soy yo?... ¡Ya recordaré!... si puedo... ¡Estoy decidida a recordarlo!” Pero estar decidida de nada le valió y todo cuanto pudo decir después de mucho cavilar fue: “¡L!... Sé que comienza con L.”
En ese momento se acerco un Cervato; con sus grandes ojos suaves miraba a Alicia, pero no parecía nada asustado: -¡Ven...ven!- le decía Alicia extendiendo la mano y tratando de acariciarlo; pero el Cervato retrocedió un poco y siguió mirándola desde más lejos.
-¿Cómo te llamas?- dijo por fin el Cervato... ¡Qué voz tan suave y dulce tenía!...
- “¡Ojalá lo supiera! –pensaba la pobre Alicia. Con bastante tristeza respondió-: Por ahora, de ningún modo.
-¡Eso no puede ser! -dijo el Cervato-. Piensa de nuevo...
Alicia pensó, pero nada consiguió recordar.
-Si me dijeras como te llamas tú –dijo Alicia tímidamente- quizás eso me ayudará a recordar mi nombre...
-Te lo diré si vamos un poco más allá –respondió el Cervato-. Aquí no puedo recordarlo yo tampoco.

Así fue que atravesaron juntos el bosque, Alicia rodeando amorosamente con sus brazos el suavísimo cuello del Cervato, hasta que salieron a otro campo abierto y allí el Cervato dio de pronto un salto en el aire, liberándose de los brazos de Alicia.
- ¡Soy un Cervato!-gritó encantado...- Y ¡Dios de mi vida!...¡Tú eres una niña de la especie humana!...-Sus hermosos ojos pardos se ensombrecieron repentinamente de miedo y, al momento, había huido a toda velocidad.
Alicia se quedó parada mirándolo alejarse, casi a punto de soltar el llanto por haber perdido tan de pronto a su querido compañero de viaje.

(Fragmento del libro “Alicia tras el espejo” de Lewis Carroll)

... Mejor sería olvidar los nombres y ser buenos compañeros de viaje.

Por Eli